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Texto del Movimiento por la Tierra, leído en la movilización del día sábado 28 organizada por FUCVAM.

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Cros.:
         El Movimiento por la Tierra, organización continuadora del Movimiento de Lucha por la Tierra y contra la Pobreza fundado por Raúl Sendic Antonaccio a la salida de la dictadura y de las cárceles, desea manifestar y testimoniar su más caluroso apoyo y reconocimiento a esta movilización convocada por los cros. de FUCVAM.
  Organización esta con la que nos sentimos hermanados en la lucha por un pedazo de suelo oriental donde vivir, donde pisar sin sentimientos de culpa, donde reunir nuestra familia sin el sentimiento de estar cometiendo un delito, sino sólo por tener el más elemental derecho a un lugar sobre la tierra, nada más que a un lugar en este planeta que algunos se lo apropiaron arbitrariamente dejando a otros muchos sin su lugar en el mundo que, por el mero hecho de existir tienen derecho a ocupar.
  Esos mismos apropiadores de nuesto suelo, sus representantes, impulsaron una ley que protege esa apropiación, la preserva del peligro de que otros también quieran un pedacito de ese suelo, que otros también quieran su lugar en el mundo.
 Pero nosotros los vamos a enfrentar con otra ley, impulsada por el pueblo, que declare la propiedad social de nuestro suelo, que declare que nuestro suelo debe tener una función social, que debe estar al servicio de toda la gente que vive en su territorio; porque los hombes y las mujeres pertenecen a su tierra y no la tierra a algunos de sus hombres y mujeres.
  En nuestro país todas las cosas tienen dueño; son de algún particular o son del Estado. Nustra legislación reconoce sólo esas dos formas de propiedad, la privada y la estatal. De manera que todo lo que nos rodea y el lugar que pisamos, es privado o estatal.
 Sin embargo, antes de que algunos empezaron a apropiarse de la tierra y de lo que contenía, las cosas eran de propiedad común, el territorio que ocupaban era de propiedad social y se gestionaba participativamente, se resolvía democráticamente, pero democráticamente de verdad. La tan mentada democracia directa y la tan pretendida participación ciudadana tiene como base inaludible la propiedad social del suelo y lo que contiene encima. Porque en una sociedad donde la tierra y los demás medios de producción son privados, el que más tiene ejerce mayor poder de decisión que el que tiene poco o nada y la participación de este último pierde todo interés, pierde su razón de ser. Y si la tierra y los demás medios de producción son del Estado, su gestión dependerá de la burocracia del color político que esté de turno. Ya conocemos cómo se maneja eso.
  En muchos países del mundo y en particular de América Latina la propidad social existe y está reconocida por la ley. Y en ellos así como la propiedad privada da origen a la empresa privada y la propiedad pública o estatal da origen a la empresa del Estado, así también la propiedad social da origen a la empresa de propiedad social, donde la participación no está dada por el título de propiedad ni por el capital aportado sino por el trabajo realizado.
  Sólo en el marco de la propiedad social, el trabajo adquiere su real dimensión y el trabajador que lo realiza toma todo su cabal derecho a ser y estar. Sólo en el marco legal de la propiedad social también las cooperativas de ayuda mutua asumirán su real carácter de propiedad social que son de hecho. Por todo esto, cros., no vamos a limitarnos a luchar contra la ley de ocupación que protege la propiedad privada y también la estatal, sino que vamos a atacar esas fomas de apropiación levantando la bandera de otra ley que reconozca, a la par de esas dos formas de propiedad, también la propiedad social.
  A redoblar, cros., la lucha, porque todos merecemos un lugar, en este mundo que debemos recuperar, reconquistar de las garras de la apropiación privada como estatal, para contituirli en un mundo más justo, más solidario, más social, para toda la gente. Muchas gracias



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